Tecnología e Innovación

10-11-2016 Ciencia y Tecnologia

La tecnología ha dado innovadoras soluciones a la minería. Hoy, por ejemplo, se usan camiones automatizados, que pueden desplazarse y trabajar sin necesitar un conductor al volante.

El desarrollo y aplicación de nuevas técnicas en los distintos procesos productivos ha ayudado a incrementar la eficiencia, competitividad y también la seguridad de quienes participan en las faenas de extracción de minerales.

 Actualmente, el 56% de los ingresos de las empresas del sector se destina a cubrir los costos de operación, es decir, los pagos de servicios, energía, maquinaria y salarios. Con el apoyo tecnológico, las compañías tienen la posibilidad de disminuir estos gastos en un 20% y, a su vez, aumentar su productividad en al menos un 50%, tras automatizar sus procesos y optar por operarlos a distancia (se extraen minerales de manera continua y de forma simultánea desde varias zonas). Un buen ejemplo lo entregan los camiones automatizados, que pueden trabajar y desplazarse sin necesitar un conductor al volante.

En robótica también se han aplicado nuevas tecnologías para la localización y el mapeo simultáneo. Programas computacionales permiten la creación en tiempo real de mapas tridimensionales en ambientes subterráneos y de superficie desconocidas, por lo que ya no se necesita de un GPS o de la supervisión del personal para estas tareas.

 Como ayuda para vigilar los procesos de producción, se han implementado sistemas de visión de faenas a través de cámaras. A su vez,  se están utilizando cascos que emiten señales a dispositivos móviles para alertar, vía on line, sobre posibles accidentes de los trabajadores en las faenas.

 Las empresas del sector también se están apoyando en la tecnología para cuidar el medio ambiente. La calidad del aire es un tema importante dentro del trabajo minero y, para evitar el levantamiento de polvo en los relaves mineros, se riegan los terrenos con una sustancia química mezclada con agua. Gracias a esta técnica, se crea una superficie dura, como una costra, que impide que las partículas queden suspendidas a causa del viento.