¿Por qué razones la tecnología de realidad virtual se demora tanto tiempo para implantarse?

18-10-2017 General

Los Ángeles (California)

En la Exposición de Entretenimiento Electrónico, parecía que todo estaba bien en el campo de la realidad virtual. Los jugadores esperaban en largas colas, algunas de hasta siete horas, para tener la oportunidad de entrar en el mundo de fantasía. Las multitudes veían cómo los jugadores que utilizaban cascos de realidad virtual (VR por sus siglas en inglés) se acercaban para recoger objetos o disparar a enemigos que solo ellos podían ver.

Más de 125 expositores de VR estuvieron en el E3 este año, lo que supone un 130 por ciento más que el año pasado. Sin embargo, la aceptación de esa tecnología entre los consumidores aún no ha despegado en los tres años en que se ha estado desarrollando de forma más acentuada. Se estima que se han vendido 6.3 millones de cascos en todo el mundo, lo que indica que pocos han comprado uno entre los 2.6 billones de jugadores de todo el planeta.

Los expertos apuntan a varias razones tras esta implantación lenta:

Es costoso y la tecnología puede causar mareos. También ha sido difícil conseguir que la gente lo pruebe, según los desarrolladores. Mostrar experiencias de realidad virtual en pantallas planas no le da al usuario una idea lo suficientemente buena de lo que es en realidad la experiencia.

Según los expertos, lo que la realidad virtual necesita es una aplicación clave. Las empresas están presionando para encontrarla, para crearla a través de sus propias plataformas o para financiar a los desarrolladores para diseñar juegos que solo puedan ser utilizados con aparatos de VR. Este tipo de fragmentación ha provocado que haya un mercado confuso y menos juegos, algo que da menos opciones para gastar dinero en esta moda.

Dedicar recursos adicionales a la creación de juegos para diferentes dispositivos puede ser particularmente difícil para los estudios más pequeños ya que la creatividad es la que impulsa gran parte del mercado de la realidad virtual.

Estos acuerdos exclusivos entre los desarrolladores y las empresas de VR hacen que sea difícil para los consumidores saber qué gafas necesitan para el juego que quieren, y eso les obliga a posponer su decisión.

Los grandes jugadores en el mercado de la realidad virtual también reconocen que limitar cualquier juego a un solo dispositivo podría ser problemático.